El número de pacientes que aguarda por especialistas dentales supera los 500.000 usuarios en todo Chile, con promedios de espera que superan los 200 días, según datos del Visor Ciudadano, portal del Ministerio de Salud. Para algunas personas esta espera convierte un problema tratable en una marca irreversible.
Bernardita Estrada (30) está en lista de espera de rehabilitación oral removible hace 3 años para sus paletas frontales.
“Llevo la mitad de mi vida sin mis paletas. Tuve mi accidente a los 14 años y a los 15 me pusieron prótesis que me retiraron hace 3 años debido a que quedaron mal puestas. Como solución transitoria, me pusieron paletas provisorias con frenillos mientras espero las definitivas pero aún no me llaman. He ido a consultar y me dicen que espere”, relata.
Y así, Bernardita Estrada lleva tres años con este problema y hace dos que aún no recibe un llamado para que le den una solución definitiva.
Como ella, a enero de 2026, hay más de 500.000 personas a nivel nacional que esperan prótesis, endodoncias y ortodoncias.
“A nadie le importan las listas de espera dentales comparado con las médicas, porque nadie se muere por perder un diente” dice David Rodríguez Chaparro, experto en rehabilitación oral y director de odontología en la Universidad Autónoma de Chile, “por ende todos los esfuerzos del Estado irán siempre a lo médico, y lo dental a nadie le importa realmente, a veces ni siquiera al mismo paciente le importa tener un diente menos”, agrega y adelanta desde dónde parte la despriorización en el ámbito de la salud que ha dejado a miles de personas en nuestro país dentro de las listas de espera más grandes de Chile.
A esta afirmación se suma el Exdirector Nacional de Odontología del Ministerio de Salud y consultor internacional en gestión de instituciones de salud, Mario Villalobos, que argumenta “la salud bucal parte desde mucho más atrás que las otras áreas de la salud, no genera hospitalizaciones masivas ni muertes inmediatas y arrastra décadas de subinversión. Esa combinación hace que, al momento de priorizar, la odontología quede habitualmente en tercer o cuarto plano”.
Desde 2023, con el fin de transparentar las listas de espera en el sistema público, el Ministerio de Salud implementó en marcha blanca el Portal del Paciente y el Visor Ciudadano. El primero es una plataforma de uso personal que permite a cada persona ingresar con su Clave Única para consultar su historial médico, el estado de su derivación y tiempos de espera. Allí es posible revisar la especialidad solicitada, la prestación pendiente, el establecimiento asignado, la fecha de ingreso y los tiempos de espera promedio de su centro de salud.
Por otro lado, el Visor Ciudadano es una plataforma que ofrece una mirada estadística a nivel nacional. Permite revisar las listas de espera por especialidad, región y establecimiento, evidenciando qué servicios concentran la mayor demanda.
El Visor Ciudadano expone una realidad estadística crítica: la salud dental es la segunda lista de espera No GES en Chile, con 512.517 registros en diciembre 2025, después de la lista de espera No Ges Médica con 1.952.221 casos.
Aunque la lista médica presente mayores registros según los datos de la plataforma, los casos de la lista de espera No Ges odontológica creció un 14% desde junio de 2023 hasta diciembre de 2025, en comparación con la lista de espera Médica que creció un 5%.
Respecto a los procedimientos odontológicos con mayor lista de espera a nivel nacional en 2025 está la rehabilitación oral removible, con 12.595 personas registradas en lista de espera; ortodoncia y ortopedia dento maxilo facial con 12.371 registros en lista de espera y endodoncia con 6.361 personas registradas.
Las Garantías Explícitas en Salud (GES) incluyen sólo tres grupos en odontología: atención para menores de 6 años, embarazadas, mayores de 60 y urgencias. Todos los demás procedimientos dentales, que no apunten a la atención de estos grupos vulnerables, o no presenten signos de urgencia, como sangrado de boca, dolor intenso o hinchazón, ingresan a la lista No GES.
Para descongestionar, la Ley 21.736 determina que Fonasa puede derivar a privados con protección financiera a patologías que hoy no cuentan con cobertura GES y que son definidas cada año por el Ministerio de Salud.
El decreto que anualmente fija las intervenciones considera la disponibilidad presupuestaria y un estudio técnico del Minsal que incluya el análisis de la red pública, sus tiempos de espera, costos y las capacidades de prestadores privados. La selección de prestaciones, por tanto, depende tanto de la urgencia sanitaria como de la factibilidad financiera y operativa y en sectores rurales puede multiplicarse, así lo confirma la odontóloga Constanza Haleby.
“La mayoría de la demanda la absorbe el prestador No GES, donde siempre en odontología es más alta, sobre todo en sectores rurales y vulnerables, pues carecen de odontólogos y de clínicas privadas”, aseveró Haleby.
Por Aracely Molina y Catalina Taccone (2026). Profesora guía: Catalina Gaete.